LETRA LAMED

Lamed“La letra Lamed se presentó ante Santo Bendito Sea Él, para proponerle ser ella la que presidiera la creación del mundo. Pero HaShem argumentó su negativa, por ser la primera letra de las Tablas de la Ley (Lujot ha brit), ya que más tarde Moisés las rompería”. (Zohar)

No es suficiente el poder de conectar con la verdad, sino que es necesario el poder perseverar en ella. Vemos en Éxodo que Israel ha pasado ya 49 días en el desierto, y parece preparado para recibir la Ley que le va a permitir, mediante su cumplimiento, entrar en la tierra prometida. Esta Ley le dará el poder de perseverar en su propósito de forma auténtica, sincera. Sin embargo el pueblo duda, no persevera en conseguir la conexión, pierde la devoción cuando está a punto de recibir la Toráh-Sabiduría.

De este pasaje sacamos la enseñanza de lo importante que es estar siempre atento, no es suficiente con conectar, con dar el primer paso en el sendero, debemos perseverar, ser agradecidos, bendecir por todo cuando nos es dado, ser constantes desde lo más profundo de nosotros mismos.
Moisés rompe las Tablas porque esta Ley dada por HaShem para Israel, no puede ser recibida por falta de autocontrol y autoconocimiento. Es necesario valorar el lugar en que estamos mediante un acto de autosinceridad.
El nombre de la letra Lamed viene de la raíz Lamodque significa enseñar, instruir, aprender. La Lamed nos habla del movimiento que nos lleva hacia la realización, en este sentido tiene el significado de aguijón. Este aguijón suscita en el discípulo crecimiento hacia sí mismo, que no es más que el camino que nos lleva hacia la realización.

La actitud que hace que nos volvamos de espaldas a nuestro devenir divino, es decir de negación, la vemos reflejada en la palabra No que en hebreo se escribe Lo (Lamed-Alef). Uno de los significados de la Lamed es “enseñar, instruir”. Vemos que esta instrucción cuando no es bien integrada y comprendida nos lleva a negar la existencia de la dimensión infinita, es decir con nuestros pensamientos, palabras y actos negamos a Dios.

Cuando se invierte esta palabra, cuando verdaderamente somos conscientes de la presencia infinita de Dios en nuestras vidas, se hace presente El (Alef-Lamed),pero es necesario ser perseverantes en la enseñanza y aprendizaje de la Ley.
La Ley solo puede ser aprendida desde el corazón, por ello es necesario ser sinceros. La palabra leb (corazón)empieza con la letra Lamed y su valor es 32. Toda la Sabiduría se encuentra en el corazón de la Toráh y en nuestro propio corazón. En la Lamed se halla la fuerza interior que se expresa hacia fuera, y muestra la fuerza interna.

La forma de la Lamed expresa la idea de una ala que se despliega; indica movimiento hacia el cielo, por lo tanto expresa la idea del objetivo hacia el cual dirigirnos, pero en realidad lo que indica es la transición que debemos pasar antes de llegar a conseguir un nuevo estado de conciencia.
La Toráh empieza con la letra Bet (Bereshit) y termina con la Lamed (Israel), que forman la palabra leb (corazón) indicando que toda la Toráh se encuentra en el corazón de la creación.

No es suficiente con el estudio de la Ley, sino que hay que ponerla en práctica, para que nos demostremos a nosotros mismos, de forma sincera, que lo que hemos aprendido no es mera teoría sin fundamento.
El libro de las Otiot, de Rabí Akiva, nos enseña que las tres letras que forman la palabra Lamed (Lamed-Mem-Dalet)son las iniciales de ‘Leb mabim Dat’ (Un corazón que comprende el conocimiento). La Lamed, por su situación en el Alef-Bet, es el corazón del mismo.

Otra de las enseñanzas de este sendero es que el hombre está solo; la palabra soledad lbad (Lamed-Bet-Dalet) empieza también con la letra Lamed. Cuando el hombre abre las puertas de su corazón descubre que en realidad siempre ha estado solo, asumir y experimentar la soledad como nexo de unión con la divinidad es otro de los retos de este sendero.
En la enseñanza de Lej-Lejá (ir hacia uno mismo, hacia su interioridad) vemos que en la soledad es cuando aparece la comprensión y la conexión con HaShem. Dios le dice a Abraham: “Vete de tu tierra y de tu patria, y deja la casa de tu padre, ve a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una gran nación, y te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y sé tu una bendición” (Génesis 12:1-2).

No solo le está diciendo ponte en marcha, sino que le pide que deje atrás las cosas que le ataban al pasado, costumbres que limitan, ideales... Abandona lo seguro y establecido y se pone en marcha ¿no supone esto una gran soledad asumida? En esta soledad asumida se encuentran todas las posibilidades, se puede conseguir Todo-Kol.

Este sendero por tanto señala que es necesario tener un propósito y estudiar, y sobre todo perseverar en ello, es un sendero de propósito y transición.
El Sefer Yetziráh le atribuye la ‘Conciencia Fiel’ (Shejel Neamen). Es llamado así porque por él son acrecentados los poderes espirituales. Todos los moradores de la tierra están bajo su sombra”.

En la palabra Neamen (fiel) se halla la palabra Amen, que se traduce por ‘así sea’, pero que también significa verdad, confianza; otros significados son enseñar, instruir. Hace énfasis de nuevo en la fidelidad o perseverancia hacia el estudio y la instrucción de la Toráh.

Uno de los principales obstáculos que podemos encontrarnos en la experiencia de este sendero son los sentimientos de frustración ante la sensación de no avance cuando estudiamos Toráh y vemos que en la vida no somos capaces de hacerla práctica.

Según el Sefer Yetziráh se asocia el signo de Libra a la letra Lamed. Para poder anular estos sentimientos de frustración debemos utilizar las energías tranquilizantes y amorosas de este signo, ser amable, apreciar la belleza, ser amoroso...

Aquí se nos prueba si estamos seguros de nuestra conducta, para que nos demos cuenta de hasta que punto lo aprendido ha sido asumido e incorporado a nuestra conducta diaria, y tomar conciencia de los cambios que ello produce en nuestro entorno y en nosotros mismos.
El aguijón de la Lamed se asocia a la Ley del Karma, puesto que este aguijón produce una reacción ante un acción del mismo. Karma es reajuste, por tanto es movimiento y el movimiento es vivencia, oportunidad de poner en práctica lo aprendido.
La Inteligencia Fiel o de Fidelidad, se refiere a una fe real y perdurable en la Justicia del Universo, no es la recompensa o castigo por nada de lo que podamos hacer. Karma no es castigo, es compensación.
Cuando comprendemos que el ‘mal’ no es lo que parece ser, nos damos cuenta que debemos tener suficiente fe para poder percibir la Ley y sus razones.
Como dice el Sefer Yetziráh, la fe es necesaria para completar este sendero, fe en la humanidad aunque las apariencias nos lo pongan difícil.
Este sendero pone a prueba nuestras ideas de justicia y juicio.
La Lamed indica estudio y aprendizaje, pero también experiencia que va a producir crecimiento.

Este crecimiento revelará dimensiones internas tal como lo señala la misma forma de la letra, formada por una Caf,de valor 20 y una Vav, de valor 6, lo cual nos remite al valor del Tetragrama, que suma 26.

Sendero que une de la sefiráh de Iosef a la de Aarón. Iosef significa “Dios añade” y Aarón representa la palabra que revela la profecía. Moisés no era de fácil palabra y el que habla al faraón es Aarón.
Moisés, Aarón y Iosef forman la tríada de las emociones que se deben exteriorizar a través de un estudio y aprendizaje intelectual, que después debe ser dado.
Aarón era la mano derecha de Moisés, el que revela la profecía que había sido dada a Moisés. Iosef representa el poder de conexión que hay entre Moisés y Aarón.
La tribu que se asocia a la letra Lamed es Efraim, que significa ‘fructificar’, nombre asociado al ‘coito’ que el Sefer Yetziráh asigna a esta letra, indicando que la iluminación es una vía de unificación y conocimiento con Dios.

La Lamed es como una antena que nos permite comunicarnos con el cielo, confirmando el carácter sagrado de la relación sexual.

Lo ilustra un cuento de un maestro sufí llamado Muhiyuddinibn-el Arabi:
“Un enamorado acude una noche a casa de su amada y llama a la puerta. Ella sin abrir, pregunta:
¿Quién llama?
El enamorado contesta:
¡Soy yo!
¡Vete!, contesta ella. Aquí no hay sitio para un yo.
Desconcertado el enamorado se va, y durante un año medita en la respuesta de su amada. Finalmente regresa y vuelve a llamar.
¿Quién llama? pregunta nuevamente la amada.
Soy tú, contesta él.
Pasa, invita finalmente ella, la puerta siempre estuvo abierta”.

Salmos asociados a la letra Lamed:
Salmo 111:
“Entregándole la herencia de las naciones”
Latet- Entregándole, ofreciendo.

Salmo 112:
“El justo se prepara una memoria imperecedera”
Le-Zeker -Para recordar, memoria.

Ambas palabras empiezan con la letra Lamed, letra de transmisión y de donación de uno mismo. Primero debe haber una entrega de uno mismo para poder recibir la instrucción y después memorizar, recordar lo estudiado y ponerlo en práctica en nuestras vidas. De nada sirve la enseñanza si no es recordada.

 

Vivencias internas:
-Aprender para enseñar.
-Aprender para hacer.
-Poder de controlar y dirigir el instinto animal.
-Anhelo del alma de estudiar Toráh.
-Sendero de transmisión y donación de sí mismo.
-Visión y vivencia sagrada del acto sexual.

Maricarmen-Rajel Blasco
Maestra de Kabaláh - Grupo Emet-Barcelona
Portal Hinéni-España

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