Sobre Ione Szalay

 ioneIone Szalay, nació en Buenos Aires, Argentina. Se inició desde joven en la antigua Kabaláh, abrazando las fuentes hebreas tradicionales. Bebió el manantial de la Sabiduría Divina y sintió el llamado a reconciliar, universalizar y traducir la Kabaláh a un lenguaje para el mundo de hoy.

Kabalista contemporáneo comprendió que el propósito de la enseñanza es unir, que sólo en la Unidad se experimenta el amor y el conocimiento verdadero. Que la búsqueda espiritual está ligada al trabajo interior; y que las crisis son pruebas que forman parte del proceso de integración y unificación del ser humano. Ser uno mismo, vencer los miedos, tener coraje, salir de la esclavitud de la conciencia y ser libres...

A través de su obra une el conocimiento de los misterios ancestrales con la experiencia trascendente de lo cotidiano... Porque el trabajo es integrar mundos, conciliar fronteras y caminar con la certeza de que todo tiene un sentido. Para así ir recordando... hasta comprender que la vida es una danza entre dimensiones, y que estamos siendo llamados a un nuevo despertar.

Iniciado en Escuelas Místicas de Sabiduría, sintió que su destino era orientar y cooperar con el ser humano en el camino hacia su propio encuentro y realización interior, desde un enfoque: universalista y contemporáneo.

En este sendero místico que le tocó transitar incursionó en estudios académicos de Psicología (Universidad de Buenos Aires), Psicología Social (Escuela de Psicología Nacional), Filosofía oriental y occidental, Historia de las Religiones, Técnicas psico-corporales y Música.

Tomó contacto con la Tradición mística hebrea y los maestros de la Kabaláh en Israel.

Es autor de varios libros: “La Kabaláh, una sabiduría esencial para el mundo de hoy” y “Enfermar también es sanar” publicados por la editorial Kier, entre otros.

También publicó junto a la Editorial Kier la Colección “Kabaláh contemporánea“ de 5 tomos.

Dirigió el Portal Hinéni, Grupo de Estudios de misticismo kabalista contemporáneo en América latina, España e Israel.

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RECONOCIMIENTOS

Como resultado de su labor y trayectoria, Ione Szalay fue distinguido con los siguientes reconocimientos:

♦ Reconocimiento: “DEDICACIÓN ´97” otorgado por la Asociación Argentina de Terapias Alternativas con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Nación el10 de agosto de 1997.

♦ Reconocimiento: “ESCOBAR ´97” otorgado por el Instituto Sudamericano de Investigaciones sensitivas y el Honorable Consejo Deliberante de Escobar, el 15 de noviembre de 1997.

♦ Reconocimiento: “SERVICIO” de la escuela internacional de Reiki, otorgado el 8 de agosto de 1998 en el marco de un evento a beneficio de la fundación Carasucias, el mismo fue avalado por la asociación internacional de Reiki.

♦ En el año 1998 obtuvo un Reconocimiento otorgado por la revista "CIENCIAS MILENARIAS" en el Bauen Hotel de la Ciudad de Buenos Aires.

♦ El año 1999 fue reconocido por la revista "MIKAEL", en el Hotel Conquistador de la Ciudad de Buenos Aires, por su disertación sobre la Kabaláh.

♦ En el año 2000 Ione Szalay fue convocado y reconocido por “THE YORKER INTERNATIONAL UNIVERSITY” en toda habla hispana.

♦ En el año 2003 Ione Szalay y el Portal Hinéni fue destacado en el “Congreso de Terapias complementarias” realizado en la Intendencia Municipal de Montevideo, Uruguay.

♦ En el año 2007 fue reconocido por la FM B, Radio Burzaco, por su labor de enseñanza y difusión en toda la zona sur de Buenos Aires.

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HISTORIAS DE VIDA

ione-2¡Qué maravilloso poder caminar con la certeza de que todo tiene un sentido, que existe una trama del destino que entreteje las cosas, seres y sucesos en un todo unificado!

Es desde este encuentro que se busca. Es desde la memoria del espíritu que se va recordando.

Esta es mi historia:

La historia de un viaje.

Desde temprana edad tuve la intuición de que un mundo espiritual sustentaba cada situación o manifestación de la vida.

Así fui creciendo...

A los 7 años de edad comencé a estudiar música. A los 10 años escribía historias y cuentos mágicos.

Por esas cosas del destino, el médico de cabecera de mi niñez era un místico y a veces, acompañados por mi madre, íbamos a meditar con él.

Todas estas tempranas experiencias llenaban mi alma de entusiasmo.

Pasaba largas jornadas frente al papel, y con la amada guitarra descubría maravillosas melodías y argumentos internos.

En agosto de 1985 conocí a mi primer Maestro de Kabaláh. En ese momento todo confluyó en orden y claridad. A los 18 años tuve la certeza acerca de mi misión de vida. La kabaláh me enseñó las adecuadas vías de expresión y a ir más allá de los límites establecidos.

Recuerdo que cuando tenía 11 años había escrito un cuento acerca de héroes y personajes que salvaban al mundo. ¡Cuán grande fue mi sorpresa cuando a la edad de 18 mi Maestro, como es costumbre en la Kabaláh, me dio los nombres de dos guías (maguidim) espirituales que estaban unidos a mí desde mundos superiores! ¡Eran aquellos héroes de mi temprana inspiración! Fue fantástico ver como lo interno cobraba sentido. ¡Imagínense vivir en un universo tan encantado y con pruebas tan fuertes! Una maravillosa responsabilidad.

Con el tiempo conocí a otros Maestros kabalistas de antiguo linaje y como en una gran cadena oral pasé a ser un eslabón más de este enorme saber.

Paralelamente comencé mis estudios universitarios de Psicología en la UBA.

Sentía que la Psicología era la ciencia del alma, me ayudaba a comprender a mi prójimo como a mí mismo, pero no llenaba mi espíritu como los grandes misterios iniciáticos y el amor con que los Maestros enseñaban.

También incursioné en Psicología Social, Terapias de crisis, Psicoanálisis, Filosofía, Historia de la religiones y otros conocimientos humanísticos.

Hasta que finalmente solté las riendas y con una confianza en lo que verdaderamente me nutría el alma, me entregué al camino de la fe sentida.

Así continué mis estudios de Kabaláh hasta que a los 22 años de edad completé la maestría kabalista. Fueron épocas de meditación, estudio, vivencias, silencio y grandes renuncias.

Para ese entonces ya había concluido el libro “La Kabaláh, historia de una iniciación”, basado en las experiencias vividas con los Maestros y había fundado un Centro de Estudios en Buenos Aires procurando contribuir a un mayor discernimiento espiritual.

Gracias a Dios recibí un profundo y vasto legado, una herencia de conocimientos y experiencias trascendentes.

La segunda década de mi vida transcurrió en el servicio, tratando de facilitar humildemente el despertar de la sanación interior en barrios carenciados, villas de emergencia, hospitales, etc.. Fueron épocas hermosas en las que comprendí que el dolor enseña, conectado con el sufrimiento y la herida humana.

Al tiempo que orientaba y ayudaba, publicaba escritos y realizaba emisiones radiales y televisivas. Entre otras cosas, sentía que debía compartir todo lo que la vida me había dado.

A pesar de que la Kabaláh era por ese entonces mayoritariamente judía y yo descendía de una familia cristiana, tuve la suerte de acceder sin ser judío al viejo saber hebreo. Esto me llevó a unir mundos y conciliar fronteras.

Por otro lado Egipto y Medio Oriente fueron siempre un gran amor. Aquellos primeros sabios, sacerdotes e iniciados me transmitieron la magia del desierto y durante años me dediqué a estudiar tanto el hebreo antiguo como los geniales jeroglíficos y sus mensajes.

Desde siempre sentí que la espiritualidad y la trascendencia debían integrar los diferentes procesos evolutivos de la historia y el ser humano.

Todo esto era inestimablemente rico, pero había que portar tal mensaje.

Como en toda historia, hay momentos en que la personalidad, como máscara, se antepone a la esencia, como interioridad. Por consiguiente hubo una etapa en la que me dominó un cierto distanciamiento de mí mismo. Fue un período muy racionalista y filosófico donde hice un culto al estudio, preocupado por unir la razón con la fe. Sentía que no bastaba la experiencia pura y directa si no contaba con las adecuadas formas de expresión y manifestación. Así, poco a poco, comenzó a perder cierto encanto el mundo interno. Lo que antes era vivo aunque inconsciente ahora era consciente pero no tan vivo. Había entrado en una meseta, necesaria, del camino. Este período transcurrió durante algunos años de mi vida. Fue bueno en esencia, pero duro.

Hasta que en determinado momento, una nueva llamada comenzó a resonar en mí. Era el momento de soltar otra vez las amarras y dejar que los vientos del destino me condujeran a cumplir con la parte del Plan Divino que tenía asignado.

Así en el año 1996 comencé la edición de la Revista Búsqueda. Un proyecto que convocó y movilizó muchas almas. Luego se publicó por la editorial Kier aquel primer libro escrito desde el centro del paraíso de los 18 años.

El reencantamiento del mundo estaba activado, el sol asomaba en el horizonte del destino. La Gracia divina volvía a fijar sus ojos en mí o, mejor dicho, yo en Ella.

En esta tercera década de mi vida todo volvió a cobrar un nuevo sentido y se abrieron las puertas del cielo. Aquel encuentro inicial que se había tornado en búsqueda ahora volvió a ser encuentro.

Un gran alivio estremeció mi alma. Luego de un gran viaje finalmente me encontré con el viajero.

Al final de este proceso escribí mi segundo libro, “Enfermar también es sanar”, publicado por la misma editorial.

Finalmente, debo un profundo agradecimiento a la vida. Me dio una familia maravillosa, un propósito, Maestros y grandes compañeros de viaje.

De la certeza intuida en mis primeros años de vida, hoy llegué a una certeza experimentada. Y sé que este proceso es común a todos los seres humanos.

Después de la noche oscura del alma, recobré el entusiasmo y la plenitud pero desde la conciencia, el compromiso auténtico y la libertad.

Hoy mientras escribo, sencillamente siento que estoy entregado a un mensaje que me llama desde lo profundo. Siento que en la búsqueda por fin he sido encontrado. Ya no hay soledad, ni abandono; sólo amor, el más puro y eterno: el de Dios.

Desde la experiencia acompaño almas y soy acompañado en el camino. Enseño Kabaláh, coordino grupos, propicio reuniones y encuentros. Propongo el arte de la presencia, la comprensión experimentada de Dios, de la Creación y de uno mismo. Colaborando en la recuperación de la confianza y el servicio, como un camino de crecimiento interior hacia una transformación que permita abrirnos hacia nuestro ser esencial, y desde allí poder vivenciar la apertura al Espíritu de Dios que habita en nosotros.

El viaje continúa. Después de renunciar a muchas cosas, siento que me recobré a mí mismo y desde este lugar es desde donde procuro transmitir y enseñar.

Creo en una espiritualidad que integre y unifique al ser humano.

Pienso que el hombre de hoy en día tiene que comprender que sólo es íntegro quien se integra, aprendiendo a fluir y compartir, dando y recibiendo desde el corazón.

Hay que danzar la vida y encontrarle su melodía esencial.

Recobrar la fe, la confianza y la certeza. Ser humilde y no caer en trampas ni bajezas. Hay una grandeza mayor en la humildad.

De tal manera, cada ser recuperará su mensaje, su sentido, pues en cada vida hay un propósito maravilloso que sólo puede ser cumplido por uno mismo.

Un mundo con menos ambición es un mundo con menos ilusión. Así con la fe rescatada sanará definitivamente la herida caminando hacia la verdadera felicidad.

¿Qué es más importante?

El 2 de abril del año 2000, mi padre José Szalay, partió de este mundo. Un tiempo después se me apareció en una visión y con la mirada tierna me dijo: “Ione, ahora que estoy aquí, sé que el camino espiritual, es el único camino”. Amén…

 

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GENEALOGÍA Y LINAJE KABALISTA

TRADICIÓN Y EVOLUCIÓN DEL DIRECTOR DEL PORTAL HINÉNI

Mi primer Maestro fue un cristiano- judío llamado Fedra.
Tenía una tendencia absolutamente jasídica unidas a algunas prácticas herméticas mágicas y alquímicas.

Con él me inicié en la búsqueda de Dios. Fue en agosto de 1985, cuando tenía 18 años.

En noviembre del mismo año me fue dada la posibilidad, con otros, de conocer al Maestro superior, Menajem Mendel Ben Shmoel (Rambash) un hombre venido de Alemania de origen judío con diferentes vertientes que confluían en su enseñanza.

Por un lado su padre Samuel era hijo de kabalistas y discípulo de Menajem Mendel de Kotz, un Maestro importante del jasidísmo del Baal Shem Tov.

Por otro lado, había estudiado en Buenos Aires, cuando vino de Alemania tras la segunda guerra mundial, con un Maestro ortodoxo llamado Simón Ben Levy.

También el Rambash (siglas de Rabí Mendel Ben Shmoel) era un estudioso de Egipto, magia, alquimia y vertientes herméticas, esotéricos e iniciaticas. Las cuales estudié durante largos años llegando a ser Maestro.

Durante éste período también aprendí mucho de dos discípulos de Berniger, uno llamado Levi Ben Israel con quien compartí hermosas charlas de Kabaláh y teosofía mística. También con (Rivka) quien me ayudó a crecer espiritualmente con esa energía femenina mística de hermana.

Durante ese tiempo aprendí con el rabino Hans Hartman, un judío alemán muy especial que nos abrió su corazón y el saber hebreo.

Acudía a su vez al ICAI donde estudiaba hebreo.

Al instituto IWO en la extinta AMIA, donde había un hombre muy especial como bibliotecario llamado Jaime Platkin, según algunos, un sabio oculto.

Con el correr del tiempo también participé de las enseñanzas del Ionatan Shani, discípulo directo del Rav Berg, del Centro de Investigación de la Cabalá, quien a su vez estudió con Z. Bradwein y éste con I. Ashlag, de la línea de Isaac Luria en el siglo XVI y el Zóhar en el Siglo XIII.

Estos son los estudios que realicé durante 17 años en forma directa de boca a oído.

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ESTUDIOS KABALÍSTAS

Mas, durante todos estos años leí y medité en las enseñanzas de grandes sabios.

Tuve la suerte de conocer personalmente a Mario Satz y conversar e intercambiar, ideas con él.

También participé como conferencista con Ruben Kanalestein, un kabalista muy especial, quien estudió con un Maestro llamado Shoshani de Montevideo, Uruguay.

Y sigo de cerca la magna obra de G. Scholem y algunos de sus predecesores.

También de la maravillosa escuela jasídica fundada por Shneur Zalman de Liadi, el Jabad. La Benei Baruj y Gal Einai, todas escuelas ortodoxas.

Aprecio mucho la obra kabalista de la mística católica Annik de Zousenelle, quien considero junto con Mario Satz, una nueva fuente para la Kabaláh y el judeo-cristianismo.

Y otros tantos que no podría nombrar aquí.

De todos aprendí mucho.

También debo expresar mi aprendizaje de los compañeros de estudio, mis gloriosos hermanos, con quienes he compartido Kabaláh, amor y una amistad del alma.

Y por supuesto de los alumnos que me tocó acompañar, a esta altura somos muchos. De todos aprendí y aprendo algo.

Hace 20 años que comparto enseñanzas a través de seminarios, cursos, clases regulares, individuales y grupales, por los medios de difusión, y por vías electrónicas.

A todos ellos, si están leyendo este texto, hay un lugar para cada uno de ustedes en el jardín de mi corazón.

También el aprendizaje de la Kabaláh sería imposible sin la ayuda de los guías espirituales, maestros del cielo, hermanos mayores, ángeles y seres de luz.

Y Dios, el gran misterio, pues en realidad he descubierto que siempre estaba Dios detrás de cada aprendizaje, llamando a una liberación, entrega y a un infinito fluir.

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UNA HISTORIA SORPRENDENTE

MI ENCUENTRO CON EL MAESTRO ABULAFIA

abulafia-ioneEn las meditaciones kabalistas, el mekubal o iniciado en ciertas etapas de alta espiritualidad busca comunicarse con su guía espiritual, llamado Maguid o Ubar en las tradiciones hebreas y compañero espiritual o hermano celeste.

Lo cierto es que el cielo y la tierra están unidos a través de destinos compartidos, misteriosos vínculos y tareas espirituales en común donde el alma es acompañada, inspirada y así surge la conexión y comunicación.

A veces esto puede ser consciente, a veces no, pero lo cierto es que todos estamos conectados a mundos superiores y a almas elevadas con hilos invisibles y cordones de luz.

Un día estaba meditando en un Maestro que siempre evocó en mí una gran admiración. Se trata de Abraham Abulafia, Maestro kabalista del siglo XIII nacido en España (Zaragoza) y fundador de la Kabaláh profética y extática. Él mismo, nos habla de los guías espirituales y de temas muy elevados en el camino iniciático kabalista.

Mientras meditaba en el Maestro Abulafia, trataba de sentir su presencia, como una luz, una vibración especial, un aliento del más allá.

Cuando nos comunicamos, le pedí al Maestro una señal, no porque no creyera en la experiencia, pues era experiencia pura. Luego de sentir su presencia, al poco tiempo volví a mí y quedé con una sensación de serenidad y bienestar espiritual.

El boomerang estaba disparado, surcando los 7 cielos, ahora había que esperar que vuelva el mensaje.

No había ansiedad por mi parte, pues la experiencia en sí misma había sido una revelación. Como tantas otras.

A los pocos días, estando en mi casa de colegiales en Buenos Aires, suena el teléfono y contesto diciendo:

– Hola, quién habla... (y me responde)

– Yo llamaba para aprender la Kabaláh.

Era una señora muy correcta y amable y decidida a estudiar la Jojmáh aNishtar (Sabiduría del Misterio).

La atendí como atiendo a todo aquel que golpea la puerta. Pensando que un ser humano representa a toda la humanidad.

Pero grande fue mi sorpresa cuando le pregunté: – ¿Y usted cómo se llama? Y me respondió... – Clara Shulamit Abulafia.

Ah, dije para mí, increíble, el Maestro está respondiendo. El boomerang ya volvió.

Y le pregunté: – ¿Usted sabe que existió un Maestro llamado Abulafia en el siglo XIII?

– Si, me contestó, – yo soy descendiente de él. Mi familia son todos kabalistas. Pero hace 2 generaciones atrás hubo un problema y se cortó la transmisión.

Así, poco a poco fuimos entablando un contacto con Clarita de amor, estudio y compañerismo espiritual. Ella tenía una facilidad muy grande para la Kabaláh y sobre todo para temas de exégesis y guematria, lo mismo que el Maestro.

Lo cierto es que el Maestro Abulafia fue muy controvertido en su época. No se sabe con certeza sus últimos años de vida, varias obras escritas por él fueron escondidas y al fin de su vida él fue a hablar con el Papa para que libere al pueblo de Israel. Pero el Papa murió y él fue encarcelado por unos franciscanos que luego milagrosamente lo liberaron.

También en el ocaso de su vida, él habló del Mesías y esto no fue bien recibido por la ortodoxia rabínica judía de aquel entonces.

Al mismo tiempo, se sabe que el Maestro Abulafia enseñó a gentiles y abrevó de fuentes como el sufismo, el yoga y de filosofía de su época. Algo que para un judío de aquel entonces era muy controvertido.

En verdad, la experiencia inicial de comunicación con el Maestro fue ampliándose. No supe si yo lo llamé a él o él a mí, o fue un encuentro. A la vez, pensé: ¿qué relación había entre el Maestro y yo? ¿Por qué una de las hermanas me decía que yo era un Abulafia? Misterios y misterios para la mente, pero en el espíritu todo se resuelve, todo está unificado en una trama maravillosa, extensísima, multidimensional y simple.

Lo cierto es que me identifico con el Maestro.

Por un lado en su amplitud de criterio, también en cuanto a una enseñanza práctica, extática y profética.

Siempre pensé que la Kabaláh es la escuela profética perdida...

Los kabalistas son los profetas de nuestro tiempo.

Con todo, esta historia no termina aquí, este es recién el comienzo.

Lo cierto es que en el abuelo de estas tres hermanas se detuvo el legado kabalista. Historias muy confusas había detrás de todo esto.

Una de ellas es que un ancestro judío se casó con una cristiana, algo que los judíos ortodoxos no ven con buenos ojos. Pero cada uno ve con los ojos que puede ver. ¿Se puede condicionar al amor?

Otra historia es que el abuelo había escrito algunas informaciones que estaban prohibidas de escribir en la Kabaláh. Entonces un kabalista de Israel tomó esos libros y los quemó, diciendo que había que liberar la maldición que pesaba sobre la familia.

Creo que desde el viejo Maestro del siglo XIII, hay una veta controvertida para el rabinismo y es que Abulafia en lo último de su vida decía ser el Mesías. Esta es la más grave herejía para el judío ortodoxo. Aunque me pregunto ¿Por qué los grandes Maestros en un momento afirmaban ser el Mesías o aceleraban su llegada? Tal es el caso de Akiba con Bar Cojba, Molko, Shebatai Tzvi, entre otros y por supuesto, aunque más antiguo, el mismo Jesús.

Lo cierto es que a partir del momento en que nos comunicamos con el Maestro, su descendencia volvió a conectarse con el viejo legado kabalista. Hoy, después de un tiempo de estudios, vivencian la Kabaláh de manera muy especial.

Y por mi parte siento una gran fuerza conmigo.

SHOSHANI

EL ENIGMA DE UN MAESTRO DEL SIGLO XX

Durante muchos años me pregunté ¿por qué designios del destino ha llegado la Kabaláh a mí? Yo que no nací en un marco judaico, sin embargo ella llegó a mi con toda la fuerza durante mi juventud hasta crecer y desplegarse en todas las facetas de mi vida.

Algunos maestros que conocí, de los cuales recibí alguna enseñanza me mencionaron de forma misteriosa al enigmático maestro Shoshani, hablando de él maravillas pero siempre bajo un manto de misterio.

Durante mi estadía en Uruguay, luego de varios años de búsqueda me fue dada la posibilidad de conocer algo más acerca de Shoshani. Descubrí un libro bastante desconocido que me abrió la puerta para saber más de este maestro, el maestro de mis maestros.

Fue increíble descubrir que la tumba del maestro estaba en Montevideo mismo, Allí fuimos con Ariel Eil. Y a partir de allí sentimos la presencia del sabio más cerca de nosotros.

Para que sepan a quien me refiero leamos unos textos al respecto:

En mi infancia, nos cuenta Élie Wiesel, esperaba al profeta Elías y debo confesar que, cuando vi a Shoshani por vez primera, me dije: ¡Puede que sea él!” “¿Shoshani? No hay otro tema”, afirma Emmanuel Levinas. Ambos, el Premio Nóbel de la Paz y el gran filósofo, conservan un recuerdo deslumbrado de aquel a quien llaman su maestro.

¿Quién fue Monsieur Shoshani? Talmudista, y matemático de inteligencia y memoria prodigiosas, demostró ser un estímulo o una guía para cuantos recibieron su enseñanza. Sin que nunca nadie penetre en el misterio de su origen, sepa de qué vivía y dónde vivía, lo que quería y adónde iba. Para todos, ese aventurero del saber con aires de vagabundo siguió siendo un enigma. Hasta el final anónimo en un rincón perdido de América del Sur, donde, sobre una modesta lápida, se grabó: “Su nacimiento y su muerte están sellados por el secreto.”

Al hilo de una investigación rigurosa, Salomón Malka se puso en camino a la búsqueda de la verdad sobre Monsieur Shoshani. Introducido por conversaciones con Élie Wiesel, el relato de esa búsqueda, que representa una importante contribución a la historia del pensamiento contemporáneo, se lee como un relato de Borges.

 

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MONSIEUR SHOSHANI

shoshani¿Quién fue este hombre?

¿Qué intención tuvo en su devenir?

¿Nació en Lituania, la antigua Europa oriental? ¿O cómo está escrito en su acta de defunción, en Marruecos?

¿Qué lo hizo convertirse en un peregrino?

¿Quizás fue – cómo pensó Elie Wiesel al recibir su enseñanza – la encarnación del profeta Elías?...

Verdaderamente, es imposible saberlo.

Como todo Maestro, reviste su impronta, un aura de misterio.

Lo que si nos queda, es su mensaje.

Su método, que consistía en “jugar con la inteligencia de las personas”; y su capacidad para sintetizar en la vida, las acciones, todas las posibilidades de la enseñanza.

Nos queda la semilla, que guardó en el secreto que solo se recibe en la intimidad del contacto personal, de la verdadera Tradición.

Esa semilla que sembró en las orillas del Río de la Plata, y germinó como el Árbol de la Vida, cuyas ramas, majestuosas, nos conectan con lo infinito.

¿Quién fue este hombre?

Que, como José, el de los sueños, dominaba “las 70 lenguas, mas 1…”, en que fue dada la Toráh.

Y, manifestó, en las contradicciones del significado, la unidad del significante.

¿Quién fue “Monsieur Shoshani”? ¡Qué importa!

En el Talmud está escrito: “Aprende a decir: no sé…”

 

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En la tumba del maestro, en hebreo, está escrito el SALMO 139:

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba

y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

14 Te alabaré; porque formidables,

maravillosas son tus obras;

estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.

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VIAJES

EN BÚSQUEDA DE LAS FUENTES

viajes-ioneLa peregrinación a lugares sagrados es una práctica muy antigua.

Porque los pies tienen memoria, al caminar, recordamos todo el camino recorrido, para despertar las huellas vivas de los ancestros que vuelven a revivir en cada pisada y nosotros con ellos.

Después de estudiar durante 22 años la Kabaláh, me fue dada la posibilidad de viajar a Israel. Allí me conecté con las fuentes más antiguas de la Kabaláh. Conocí a grandes kabalistas y medité en lugares sagrados. Recibí innumerables bendiciones y enseñanzas.

Medité con los beduinos en el desierto del Sinai a orillas del Mar Rojo. También estuve con los ultraortodoxos del Jabad, en su Ieshivot o Academia de estudios. Recé y estudié en el Muro de los lamentos con distintos rabis, de los cuales recibí varias bendiciones.

También conocí a Hillel ben Itzjak Rab de Marruecos, de la linea antigua de Itzjak Kaduri.

Medité en la tumba de Itzjak Luria y el Ramak y besé las aguas de la Mikvéh.

Y estuve en Merón, en la tumba de Shimon bar Iojai y en las cuevas sagradas que narra el Zohar.

En todas estas experiencias sentí en mi alma una impregnación mística y una fuerza adicional.

También viaje a Gerona, España, visitando la casa de Itzjak el Ciego, que fue una de las zonas donde se originó la Kabaláh en Europa.

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LIBROS PUBLICADOS

La Kabaláh, historia de una iniciación, Editorial Kier, Ione Szalay, Buenos Aires, Argentina, 1999.

Enfermar también es sanar, Editorial Kier, Buenos Aires, Ione Szalay, Argentina, 2000.

¿Qué es la Reencarnación? Editorial Kier, Ione Szalay, Buenos Aires, Argentina, 2001.

¿Cuáles son las mejores posturas para meditar? Editorial Kier, Buenos Aires, Argentina, 2002.

La Kabaláh, Una sabiduría esencial para el mundo de hoy, Ione Szalay, Editorial Kier, colección Infinito, Buenos Aires, Argentina, 2003.

Reencarnación y destino, la visión de la Kabaláh, Ione Szalay, Editorial Kier, colección Infinito, Buenos Aires, Argentina, 2004.

COLECCIÓN KABALÁH CONTEMPORÁNEA

Kabaláh Básica, el arte del descubrimiento de lo real, Ione Szalay, Editorial Kier, colección Kabaláh contemporánea 1, Buenos Aires, Argentina, 2004.

Kabaláh y mundo moderno, la actualización de la mística occidental, Ione Szalay, Editorial Kier, colección Kabaláh contemporánea 2, Buenos Aires, Argentina, 2004.

Kabaláh Árbol de la Vida, el mapa hacia la liberación. Ione Szalay, Editorial Kier, colección Kabaláh contemporánea 3, Buenos Aires, Argentina, 2005.

Kabaláh Diccionario, traducción e interpretación de términos kabalistas. Editorial Kier, Ione Szalay, colección Kabaláh contemporánea 4, Buenos Aires, Argentina, 2005.

Kabaláh y Música sagrada, (incluye CD de Melodías para meditar). Editorial Kier Ione Szalay, colección Kabaláh contemporánea 5, Buenos Aires, Argentina, 2006.

Biblia Revelada, Ione Szalay, Editorial Kier, colección serie mayor Infinito, Buenos Aires, Argentina, 2007.

La Búsqueda de sentido en el mundo contemporáneo, Ione Szalay, Demayo ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2007.

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