IONE SZALAY

Buenos Aires (1966 - 2014)

"Desde siempre sentí que la espiritualidad y la trascendencia debían integrar los diferentes procesos evolutivos de la historia y el ser humano. Creo en una espiritualidad que integre y unifique al ser humano"

Así hablaba nuestro Maestro Ione , que ya de niño tuvo la intuición de que un mundo espiritual sustentaba cada situación o manifestación de la vida.ione-web-1

A los siete años comenzó a estudiar música. A los diez ya escribía historias y cuentos mágicos.

Acompañado por su madre, a veces iba a meditar con su médico de cabecera (amigo de la familia) que era un místico.

Pasaba largas horas con su guitarra y como él mismo describe: "descubría maravillosas melodías y argumentos internos."

A los 18 años conoció a su primer Maestro de Kabaláh y tuvo la certeza de su misión en la vida, puesto que le enseñó las adecuadas vías de expresión y a ir más allá de los límites establecidos.

A la edad de 18 años, como es costumbre en la Kabaláh,  su Maestro le dio los dos nombres de dos guías (maguidim) espirituales que le estaban unidos desde los Mundos Superiores. Su sorpresa fue que esos seres ya habían sido por él imaginados como héroes salvadores del mundo en una historia que escribió a la edad de 11 años, lo que le confirmó como lo interno cobraba sentido. Y el mismo dice: "Imaginense vivir en un universo tan encantado y con pruebas tan fuertes! Una maravillosa responsabilidad."

Paralelamente que pasaba a iniciar sus estudios de Psicología en la UBA, fue conociendo a Maestros Kabalistas de antiguo linaje.

Dentro de la Psicología incursionó en la Psicología Social, Terapias de crisis, Psicoanálisis, Filosofía, Historia de las religiones y otros conocimientos humanísticos.

Sin embargo, y aunque esta especialidad le daba la oportunidad de comprender a los demás, eso no bastaba para llenar su espíritu.

Así que continuó sus estudios de Kabaláh y a la edad de 22 años acabó por completar la Maestría Kabalista.

Recuerda ese periodo como épocas de meditación, estudio, vivencias, silencio y grandes renuncias.

Y es en ese mismo periodo que ya había acabado de concluir su primer libro "La Kabaláh, historia de una inciación", basado precisamente con las experiencias de sus Maestros.

También había fundado un Centro de Estudios en Buenos Aires procurando contribuir a un mayor discernimiento espiritual.

Así transcurrió su segunda década, centrado en el servicio, sobre todo en barrios con carencias, villas de emergencia, hospitales, etc. Como el mismo dice: Fueron épocas hermosas en las que comprendí que el dolor enseña, conectado con el sufrimiento y la herida humana.

Al mismo tiempo orientaba y ayudaba, publicando escritos y en programas de televisión y radiofónicos.

Siempre fue consciente que en esa época la Kabaláh era mayoritariamente judía, y que por su parte fue un privilegiado, pues siendo de ascendencia cristiana tuvo la suerte de acceder al viejo saber hebreo.

Así pues estudió hebreo y sintiendo una profunda atracción y vinculación por Egipto y Oriente Medio, también estudió sus jeroglíficos.

Después de un largo periplo de búsqueda interna para acoplar lo aprendido, de luchas internas preocupado por unir la razón con la fe, entró en un periodo de distanciamiento de lo místico, algo que fue muy duro para Ione.

Pero finalmente después de largos años de distanciamiento, como bien dice necesario para el camino, de nuevo esa llamada empezó a resonar en su interior.

Así que puesto en marcha de nuevo, y ya en el año 1996 inició la redacción de la revista Búsqueda, que logró convocar y movilizar a muchas almas.

En ese mismo periodo, y por la editorial Kier, se publicó el libro que a los 18 años finalizó.: Kabaláh, historia de una iniciación.

Al final de este tercer periodo escribió segundo libro: "Enfermar, también es sanar", también publicado por la editarial Kier.

Como bien resume Ione, de la certeza intuida en los primeros pasos de su vida, llegó a una certeza experimentada, proceso éste, que es común a todos los seres humanos.

Así pasó de la noche oscura del alma, a recobrar el entusiasmo y la plenitud desde la consciencia, que es el compromiso auténtico y la libertad.

Se sentía entregado a un mensaje que le llamaba desde lo más profundo de su ser, como bien solía decir, "Siento que en la búsqueda por fin he sido encontrado. Ya no hay soledad, ni abandono; sólo amor, el más puro y eterno: el de Dios."

Partiendo de su propia experiencia enseñó Kabaláh, coordinó grupos, propicio reuniones y encuentros, actividad esta que mantuvo hasta el último momento de su vida, siendo un ejemplo para todos aquellos que tuvimos la gran suerte de conocerle y poder asistir a sus seminarios.

Después de una larga enfermedad, Ione nos dejó el día 3 julio de 2014.

Siempre estarás en nuestros Corazones, gracias Ione.

 

 

 

 

 

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